Hola, yo soy Sophye y..
Klavel nació un día en el que me cansé de tener el mismo bolso para todas las ocasiones o, simplemente, de no encontrar uno que realmente sintiera mío. Así que hice algo que jamás imaginé: decidí crear el mío.
Lo que empezó como un bolso para mí, terminó convirtiéndose en algo mucho más grande.
Nunca voy a olvidar el día en que una señora, con un look espectacular, se acercó y me preguntó:
"¿De dónde es tu bolso? Está precioso."
Me quedé completamente sorprendida.
En ese momento pensé:
"Wow... quizá no es cualquier cosa lo que acabo de crear."
Y ahí entendí que ese bolso no solo me hacía sentir bien a mí. También despertaba algo en otras mujeres.
Desde entonces supe que quería crear bolsos que hicieran sentir exactamente eso: esa pequeña emoción cuando alguien nota algo que llevas y tú sonríes mientras respondes:
"Es un Klavel."
No fue fácil.
Intenté una y mil veces encontrar el modelo perfecto. Hubo pruebas, errores y muchos diseños que nunca vieron la luz. Pero el día que dejé de perseguir la perfección y empecé a crear desde el corazón, encontré el bolso que hoy ves aquí.
El primer bolso que vendí confirmó algo que jamás voy a olvidar: este sueño ya no vivía solo en mi cabeza. También había encontrado un lugar en el corazón de otras mujeres.
Y si hay algo de lo que me siento profundamente orgullosa, es del material con el que está hecho cada Klavel.
Conocí a una mujer de otra ciudad que llevaba años fabricando un hilo de manera sostenible. Cuando entendí el cuidado, el tiempo y el amor que había detrás de cada fibra, supe que ese era el camino que quería para mi marca.
Probé muchísimos materiales antes de encontrar el indicado. Y cuando por fin lo hice, entendí que no quería crear un bolso bonito solamente.
Quería crear un bolso que te acompañara durante años.
Uno que no necesitaras reemplazar cada pocos meses.
Uno que envejeciera contigo y siguiera contando historias.
Porque creo que las cosas que realmente amamos también merecen ser cuidadas.
Y creo que elegir con conciencia también puede ser una forma de sentirnos bonitas.
Gracias por llegar hasta aquí.
Espero que, cuando lleves un Klavel, sientas la misma ilusión que sentí yo al terminar el primero.
Y, sobre todo, espero que algún día alguien se acerque a preguntarte:
"¿De dónde es tu bolso?"
Ese día entenderás exactamente por qué nació Klavel.
Con cariño,
Sophye